Primera ecografía del embarazo: ¿cuándo hay que hacerla?

Descubre cuál es el momento adecuado para la primera ecografía y qué puedes esperar de la prueba

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¿La prueba de embarazo ha dado positivo y todavía estás abrumada por la emoción? Estotalmente normal senirse aturdida tras un descubrimiento así, pero es importante empezar a programar algunas citas médicas, necesarias para comprobar que todo va bien. En concreto, tendrás que someterte a la primera ecografía del embarazo, una experiencia emocionante que marca el inicio de un camino lleno de expectativas y cambios.


En este artículo veremos cuándo es recomendable realizarse la primera ecografía durante el embarazo, qué se puede observar en función de la semana de gestación y por qué se considera una prueba fundamental para el correcto seguimiento del embarazo.

¿Para qué sirve la primera ecografía del embarazo?

La primera ecografía sirve para controlar el desarrollo del embrión y confirmar que el embarazo evoluciona correctamente. Se trata de una prueba no invasiva que proporciona información esencial sobre la posición del embrión, la presencia de latidos cardíacos y la correcta evolución de la gestación. Además, esta ecografía permite obtener una primera estimación de la edad gestacional e identificar posibles anomalías o situaciones especiales que podrían requerir un seguimiento más atento.

¿Cuándo hay que hacerse la primera ecografía durante el embarazo?

El momento ideal para realizarse la primera ecografía es estre la sexta y la decimotercera semana. La fecha puede variar en función de factores individuales, como la regularidad del ciclo menstrual o las pérdidas de sangre, y según las indicaciones del ginecólogo.


Si la ecografía se realiza en las primeras semanas de embarazo, cuando el embrión aún es muy pequeño, es probable que se realice una ecografía transvaginal: esta permite obtener imágenes de alta resolución mediante la introducción de una sonda en la vagina. La ecografía transvaginal está especialmente indicada en esta fase (incluso en presencia de un útero retrovertido) porque permite obtener imágenes de alta resolución del embrión y una detección más clara del latido cardíaco, además de medir la longitud craneo-caudal y evaluar en detalle la implantación embrionaria.


Por lo general, la ecografía del primer trimestre es transvaginal, pero, si el útero ya está lo suficientemente desarrollado y el embrión tiene un tamaño que permite verlo con mayor claridad - a partir de la semana 10 de embarazo -, se puede optar por la ecografía abdominal. Este método, menos invasivo, consiste en colocar la sonda sobre el abdomen y ofrece una visión general de la cavidad pélvica, sin perder por ello un buen nivel de detalle.

¿Qué se ve en la primera ecografía?

Lo que se puede observar en la primera ecografía depende de la semana de gestación en la que se realice.


Mediante una ecografía realizada en la sexta semana de embarazo es posible detectar el saco gestacional y, en algunos casos, percibir el latido cardíaco del embrión, aunque aún pueda ser débil o inaudible. Con el paso de las semanas, el embrión se vuelve cada vez más definido y, por ello, una ecografía a las 7 u 8 semanas mostrará una forma más clara y un latido cardíaco más evidente. Una ecografía realizada alrededor de la undécima semana mostrará un desarrollo inicial de las extremidades.


Como hemos visto, por lo general el embrión se hace claramente visible entre la sexta y la séptima semana, pero en algunos casos puede ser necesario esperar unos días más. Una de las razones más comunes es un error en el cálculo de la ovulación, lo que puede hacer que la edad gestacional real difiera de la calculada a partir de la última menstruación. En algunos casos, el saco gestacional puede ser visible, pero es posible que el embrión aún no esté lo suficientemente desarrollado como para identificarse con claridad. Además, hay factores como la posición del útero o un mayor grososr de la paed abdominal que pueden dificultar la detención temprana. Si la ecografía inicial no ofrece resultados claros, el médico podría recomendar repetir la prueba al cabo de una semana aproximadamente, cuando el desarrollo embrionario podría estar más avanzado y, por lo tanto, ser más fácil de observar.

¿Por qué es tan importante la primera ecografía?

La primera ecografía del embarazo es fundamental desde el punto de vista médico. Esta prueba permite obtener una serie de datos esenciales para garantizar un embarazo seguro tanto para la madre como para el futuro bebé. De hecho, permite comprobar con precisión:


  • La posición del embrión, asegurándose de que el embarazo sea intrauterino y no extrauterino (una situación que requiere una intervención médica inmediata).


  • Observar el latido caríaco, cuyo ritmo regular es un indicio positivo de correcto desarrollo embrionario.


  • Determinar con presición la duración del embarazo, lo que ayuda a calcular la fecha de la concepción.


  • Calcular con presición la fecha probable del parto.


El seguimiento de estos parámetros durante el primer trimestre permite a los médicos intervenir rápidamente en caso de anomalías, lo que proporciona información valiosa para que el embarazo transcurra sin complicaciones.