LA IMPORTANCIA DE EDUCAR A LOS NIÑOS EN EL AMOR Y RESPETO POR EL MEDIO AMBIENTE

de Katia Biundo - Pedagoga

Cómo enseñar a los niños a cuidar el medio ambiente

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¿Cómo podemos, junto con nuestros hijos, contribuir a mejorar la situación ecológica actual? ¿Y cómo podemos enseñarles el amor y el respeto por el medio ambiente? Para ello, primero debemos reconocer lo "competentes" que son nuestros hijos desde pequeños y hasta qué punto su interés y curiosidad por los animales y la naturaleza puede ser una excusa para que los padres les hagamos más conscientes de la protección del medio ambiente. Cómo aprenden los niños a respetar el planeta tierra? A través del ejemplo de nosotros los adultos. Todo el mundo puede y debe hacer algo. Pequeños y grandes juntos.

LA IMPORTANCIA DEL EJEMPLO DE LOS ADULTOS

Los niños aprenden a respetar la naturaleza a través del ejemplo. Aquí tienes algunas ideas: podemos empezar por cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes, respetar la recogida selectiva de residuos dentro y fuera de casa, reducir el desperdicio de alimentos, hasta realizar visitas a granjas respetuosas con los animales. El mensaje que debemos transmitir es que cada uno de nosotros, independientemente de su edad, puede y debe hacer algo.


CÓMO ENSEÑAR A LOS NIÑOS A RESPETAR EL MEDIO AMBIENTE

Hoy en día, se ha vuelto necesario que los niños sean "educados para respetar el medio ambiente". Aunque lamentablemente en los últimos años las oportunidades que han tenido los niños de entrar en contacto con la naturaleza se han visto limitadas debido a la pandemia, el niño necesita tener "experiencia directa" para poder aprender mejor. Ya no basta con ir al patio de recreo y observar una flor o una planta para sentirse más cerca de la naturaleza, es necesario ayudar a los niños a cultivar un sentimiento de verdadero amor por la tierra: de ahí la importancia de una educación ambiental concreta, tanto en el hogar como en la escuela, que implica experimentar la naturaleza ya no solo con nociones abstractas, sino haciendo que los niños se sientan parte de algo más grande y responsabilizandolos.

A PARTIR DE GESTOS SENCILLOS Y COTIDIANOS

A principios de los años 90, se publicó un pequeño libro dedicado al tema del medio ambiente, "50 cosas que hacer junto con los niños para ayudar al planeta tierra" de John Javna (50 cosas sencillas que puedes hacer para salvar la Tierra). El folleto contenía incluso sugerencias mínimas y a veces predecibles, pero si todos hubiéramos puesto en práctica esas indicaciones, podríamos haber marcado la diferencia hoy. Por lo tanto, debemos crear en cada uno de nosotros una reflexión cuidadosa sobre nuestros gestos cotidianos para respetar el medio ambiente. Necesitamos cambiar la mentalidad colectiva, empezando por nuestros hijos, y hoy más que nunca tenemos el deber de poner en práctica nuevos hábitos para limitar la contaminación de la tierra y los mares.

CONSEJOS PRÁCTICOS PARA ENSEÑAR A LOS NIÑOS A RESPETAR Y CUIDAR EL MEDIO AMBIENTE

Esto es lo que podemos empezar a hacer concretamente junto con nuestros hijos:

  • Comprender la recogida selectiva de residuos.
  • Ayude a los niños a optar las frutas y verduras de temporada.
  • Ayudar a los niños a evitar el desperdicio, midiendo también la cantidad de comida para no desperdiciarla.
  • Enseñar a nuestros hijos a reciclar alimentos (el pan duro se puede usar para hacer excelentes albóndigas).
  • Acostumbre a los niños a una nutrición más saludable desde el destete.
  • Acostumbrar a nuestros hijos a apreciar el sabor de las verduras y las frutas, que con demasiada frecuencia se sustituyen por aperitivos rápidos y preparados.
  • Ir con nuestros pequeños a las granjas para familiarizarnos con los animales y la naturaleza.
  • Aprende a tomarte el tiempo para jugar con ellos con sencillos juegos de agua o reutilizando materiales ya presentes en casa.
  • Cocinar con ellos, satisfacer su curiosidad por tocar la comida, admirar sus diferentes colores, diferentes olores, respondiendo siempre con explicaciones cuidadosas.
  • Recogemos con ellos la comida sobrante o tiramos el pañal en los contenedores adecuados.
  • Insertamos dibujos que representan el contenido, para que incluso el niño más pequeño pueda volverse autónomo en reciclaje.

Estas son solo algunas pequeñas acciones cotidianas que, si se realizan con regularidad, desarrollarán un sentido de pertenencia más respetuoso y duradero.

Por último, nos corresponde a los adultos, cambiando nuestro estilo de vida, enseñar a los niños a respetar y cuidar el medio ambiente.