EDUCACIÓN DEL GUSTO EN BEBÉS Y NIÑOS

Para el niño, comer no solo significa satisfacer una necesidad biológica, sino también vivir un momento rico en valores afectivos, psicológicos y relacionales.

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¿QUÉ SIGNIFICA "NUTRICIÓN"?

La alimentación es la primera necesidad fisiológica real del niño, a partir de la cual y en torno a la cual se constituirá posteriormente el conjunto de relaciones afectivas que garantizarán su crecimiento y enriquecimiento. Aprender a educar el sentido del gusto en niños y bebés también significa aprender a nutrir la mente.


MENOS REGLAS, MÁS POSIBILIDADES

No hagamos de la hora de comer un momento de tensión y rigidez: regañar al niño en exceso no garantiza el cumplimiento de la norma. El niño centra su atención en su comportamiento y menos en el placer de criar. El bebé sereno estará más predispuesto a desarrollar plenamente el sentido del gusto durante la alimentación, a descubrir y aprender sobre nuevos sabores, diferentes texturas, alimentos cocinados de diferentes maneras. Mamá y papá variarán las propuestas de comida para abrir el canal de la posibilidad: preparar siempre los mismos platos no ayuda a abrirse a lo nuevo y no ayuda a aceptar el cambio, ni siquiera como forma de vida.

CUIDADO DE LA MESA Y PARTICIPACIÓN DE LOS NIÑOS

También se puede prestar especial atención al cuidado en la preparación de la mesa: el ambiente acogedor, con platillos, tazas y cubiertos coloridos y apropiados para la edad, promueve una atmósfera de convivencia y predispone a la disposición a aceptar alimentos en la mesa. Al niño también le gusta seguir a mamá y papá en la preparación de la mesa y la comida: podemos decirle lo que estamos cocinando, captando así su atención.

LA IMPORTANCIA DEL PAPEL DE LOS PADRES EN EL DESARROLLO DEL GUSTO EN EL NIÑO

Si se conoce de niño, la curiosidad en la mesa se convierte en una forma instintiva de acercarse a la comida.

Los padres tienen el papel de guía y modelo: recordemos que tenemos la tarea de educar al pequeño para que descubra nuevos sabores, para que la hora de la comida sea interesante, una oportunidad que les permita mirarse a los ojos y compartir los pensamientos del día.

Este papel hay que vivirlo con serenidad sea cual sea la edad del niño, para enseñarle a vivirlo como uno de los más felices y esperados del día.