Lactancia

Leche y mimos: el afecto en la lactancia

La lactancia es mucho más que una forma de satisfacer las necesidades instintivas del niño, también es un momento precioso en el cual madre e hijo se comunican y llegan a conocerse. He aquí algunos consejos sobre cómo sacar el máximo partido a la lactancia.

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Además de ser el mejor alimento para el bebé, la lactancia también refuerza el profundo vínculo que se establece entre madre e hijo durante el embarazo.

En este momento precioso, tu bebé recibe cariño y seguridad, dos emociones esenciales para su desarrollo psicofísico. Al dar el pecho además de afecto, la lactancia favorece una sensación de armonía. He aquí algunos consejos sobre cómo sacar el máximo partido a la lactancia.

 

1. Encuentra un momento tranquilo para dar el pecho

El momento en que das de mamar a tu pequeño debe ser tranquilo, sosegado. Debe adaptarse al ritmo natural del bebé y permitir a ambos disfrutar de cada una de las emociones que evoca este contacto mágico. Evita, si es posible, entornos caóticos y distracciones excesivas.

 

2. Elige un lugar cómodo y tranquilo

Sobre todo en las primeras semanas, el momento de la lactancia es un periodo delicado porque el bebé se estás familiarizando con la nueva experiencia, y poco a poco se volverá más natural día a día: es importante que elijas un lugar cómodo y tranquilo para amamantar a tu bebé.

 

3. Encuentra una posición cómoda

Para que el momento de dar el pecho sea lo más tranquilo y sereno posible, es esencial que encuentres una posición cómoda y conveniente que te permita relajar hombros y espalda de modo que puedas sostener al bebé sin cansarte. 

También el bebé necesita unas condiciones propicias para alimentarse con tranquilidad, sobre todo porque agarrarse bien al pecho es el primer paso para una buena alimentación. Por ello, los pequeños deben sostenerse a la altura adecuada respecto al pecho, con el cuerpo bien alineado y la tripita apoyada contra el vientre de la madre.

 

4. Ayúdate con un cojín

Existen almohadas especiales para la lactancia que ayudan a que tanto la madre como el niño adopten una posición cómoda. Su diseño ayuda a la madre a mantener una posición cómoda y reduce la tensión muscular en brazos, hombros y cuello. Estos cojines también proporcionan a los pequeños el apoyo que necesitan para agarrarse bien al pezón, evitando así una incómoda fricción en el pecho.

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